Acabo de leer la última página del último libro de Paul Auster. Y siento la tentación de volver a empezarlo. Enorme historia la del joven Ferguson o mejor debería decir enormes las historias de los jóvenes Ferguson.
Gracias Sr. Auster, con su creación se mantiene viva la confianza en continuar encontrando buena literarura.
Posibles lectores: 4,3,2,1…corran a su libreria más cercana, me lo agradeceran.
